Presentado el 9 de octubre de 2026, el libro de Michael Malay La luz que aún permanece es un ensayo que, al observar largamente a las anguilas, las polillas, las náyades perlíferas de agua dulce y los grillos, reflexiona a la vez sobre la naturaleza, la migración, la pertenencia, la pérdida y la recuperación. Malay, estudioso de la literatura inglesa y de la literatura medioambiental, los describe como «especies marginales»: seres cuya existencia la gente conoce, pero ignora o trata con desdén. La traducción es de Kim Myung-nam; la editorial es Etre (에트르) y el precio es de 21.000 wones.
Antecedentes y contexto
Malay eligió estas cuatro especies porque no son particularmente bellas ni «animales estrella» que atraigan la atención de la gente. El libro sitúa en el centro de la observación no solo a los seres visibles y queridos, sino también a aquellos que, aun siendo conocidos, es fácil pasar por alto. Esta mirada invita a preguntarse de nuevo qué consideramos digno de conservar.
En esta pregunta se entrelaza la propia experiencia migratoria del autor. Malay nació en Indonesia y emigró a Australia con su familia cuando tenía diez años; hacia los veinte se trasladó al Reino Unido para estudiar y allí se estableció. En el libro, pone su experiencia de vida en tierras ajenas en paralelo con la vida de los animales que están desapareciendo.
Un ejemplo de esa conexión es la anguila europea. Se explica que las anguilas recorren largas distancias entre ríos y mares, pero que su hábitat se ha reducido porque los seres humanos han bloqueado los ríos y modificado su entorno. Malay percibe una conexión entre este destino en declive y la política migratoria de línea dura del Reino Unido. No se trata tanto de afirmar que la migración de los animales y la de los seres humanos sean lo mismo, sino de la perspectiva del libro, que invita a reflexionar en conjunto sobre la experiencia de anhelar vínculos entre el hogar y una tierra extraña.
Qué significa esta noticia
La pregunta del libro nos lleva a examinar los criterios con los que prestamos atención a la naturaleza, pues nos invita a reflexionar sobre qué consideramos bello y digno de protección. Cabe destacar que, cuando la atención se concentra en seres conocidos o llamativos, las especies que desaparecen silenciosamente pueden convertirse en seres cuya existencia conocemos, pero a los que no damos importancia.
Esta mirada también puede llevar a los lectores a detenerse un momento ante las clasificaciones habituales. Por ejemplo, si leen sobre una criatura migratoria como la anguila, pueden pensar en su vida junto con las experiencias de migración y pertenencia que el autor relaciona con ella. Sin embargo, la presentación del libro por sí sola no permite confirmar una relación causal concreta entre la política migratoria humana y el declive de las especies. Conviene distinguir entre la conexión que Malay percibe entre ambas experiencias y la verificación de los hechos ecológicos.
Observar la vida de seres que no reciben atención nos hace revisar los criterios con los que decidimos qué merece ser conservado.
También guarda relación con esta mirada el pasaje en el que Malay cuenta que no puede olvidar el resplandor azul del cielo al atardecer durante el primer verano que pasó en Inglaterra, un resplandor que perduraba mucho después de la puesta del sol. La actitud de detener el corazón durante largo tiempo junto a lo que desaparece conecta con el verso de Yun Dong-ju: «Debo amar todo lo que muere». La «luz» del título puede leerse no solo como una referencia a la naturaleza, sino también como una expresión que invita a pensar en la forma de contemplar la desaparición.
Hechos confirmados y aspectos aún desconocidos
Hechos confirmados
- El libro se titula La luz que aún permanece, está escrito por Michael Malay y traducido por Kim Myung-nam.
- Malay aborda la anguila, la polilla, la náyade perlífera de agua dulce y el grillo como «especies marginales».
- Según el artículo de presentación, las anguilas europeas recorren largas distancias, pero su hábitat se ha reducido por el impacto humano de bloquear los ríos y modificar su entorno.
- Malay pone su propia experiencia migratoria en relación con la vida de los animales que desaparecen y plantea preguntas sobre cómo se decide qué merece ser conservado.
Aspectos aún desconocidos
- El artículo de presentación no ofrece cifras concretas sobre los cambios en las poblaciones de las cuatro especies tratadas en el libro ni sobre su nivel de riesgo de extinción.
- No se han confirmado el título original del libro ni la fecha de su primera publicación.
- No se mencionan iniciativas concretas en curso para conservar cada una de las especies.
Qué puede comprobar el lector
- Al leer el libro, se pueden distinguir las explicaciones ecológicas sobre las cuatro especies de las metáforas del autor sobre la migración y la pertenencia.
- Quien quiera conocer la situación actual de las especies o las iniciativas de conservación debe tener presente primero que esa información no figura en la presentación del libro y buscarla por separado en materiales relacionados.
- La traducción de La luz que aún permanece es de Kim Myung-nam, la editorial es Etre (에트르) y el precio indicado es de 21.000 wones.



















